Transhumanismo, Posthumanismo e Infrahumanismo

De la mano de la Inteligencia Artificial, la Ingeniería Genética, y la Neurociencia, entre otras disciplinas, actualmente parece que estamos mucho más cerca que en otras ocasiones del viejo sueño de la Humanidad de superar las limitaciones biológicas y alcanzar un nivel superior de existencia que nos convierta en superhumanos.

Es muy frecuente oír que, mediante estos sofisticados adelantos científicos, o mejor dicho técnicos, lograremos mejorar notable y sustancialmente no solo la calidad de vida de cada ser humano, sino la especie humana en su conjunto.

Los más osados pretenden extrapolar la pretendida evolución humana trabajando para crear una especie en la que mediante la fusión biología-máquina superemos definitivamente las limitaciones que nos impone nuestra condición material e incluso alcancemos la inmortalidad entrando en la nueva hora del “Posthumanismo”.

A muchas personas e instituciones les atraen estas llamadas hacia el intensa y profundamente anhelado paraíso terrenal ya que, además de esa interna, y presumiblemente innata, “llamada” a la superación individual y colectiva, desean tener razón “demostrando” que Dios es un mito creado por el ser humano para darse a sí mismo una explicación ante el misterio de la realidad y consolarse del incomprensible dolor y sufrimiento.

Mientras llega esa dorada época, y siempre según estás ¿progresistas? visiones, estaríamos en una transición, en el “Transhumanismo”.

No todo son luces en estos cantos de sirena, también hay sombras. ¿Qué ocurriría si estos adelantos se utilizasen para el dominio de unos seres humanos sobre otros, llegando incluso, siguiendo el famoso esquema de Aldous Huxley en “Un mundo feliz”, a producir seres inferiores mediante la manipulación cibergenética? En este punto, surgen muchas voces que ponen el grito en el cielo y, con visión apocalíptica, lamentan la deshumanización a la que “nos está llevando” el prodigioso adelanto tecnológico.

¿Y… tú y yo, qué podemos hacer ante esta situación, si es que podemos hacer algo? De momento, no perdemos nada por reflexionar un poco sobre todo ello. Hagámonos algunas preguntas:

¿Cuál es la diferencia de fondo, esencial, entre esa futurista visión biología-máquina y llevar un marcapasos, lentillas intraoculares, una prótesis de cadera, etc.?

¿Acaso el ser humano no lleva milenios construyendo herramientas y aparatos cada vez más sofisticados para suplir las limitaciones de su inherente debilidad física que nos caracteriza como especie?

¿Será cierto que el ser humano puede modificar esencial y radicalmente su propia naturaleza transformándonos en otro tipo de seres, de tal forma que nuestra realidad actual pueda ser estudiada en el futuro como “aquella especie extinguida que…”? ¿Qué tipo de ciencia puede saberlo?

¿Tienen, tendrán, las Ciencias Experimentales la capacidad de transformarnos en “otra cosa” a pesar de que solo pueden basarse en datos? No olvidemos que los datos, que no son los “hechos”, son solo representaciones de algún aspecto de la realidad, codificados mediante un criterio convenido, y procesados mediante métodos no infalibles y susceptibles de mejora continua. ¿Las conclusiones obtenidas de los datos no encierran un serio peligro de irrealidad?

¿En cuanto a la subordinación de individuos de “menor categoría” fabricados “ad hoc”, la diferencia con la situación actual no estribaría quizá solo en que nos quitaríamos la máscara y haríamos explícita, y quizá legalmente, lo que ya hacemos en la práctica?

¿Acaso no está a la orden del día la generalizada consideración de que unos pueblos, o niveles socioeconómicos o intelectuales, son superiores a otros? ¿Acaso las naciones  del llamado primer mundo no se protegen de la “contaminación” de la inmigración de seres humanos extranjeros desfavorecidos?  Entre otras muchas consideraciones, me viene a la cabeza la “perla” de un parlamentario español que, según tengo entendido, fue candidato al Nobel de la Paz:

“La Universidad –dice– debe trabajar por la paz, debe, como representante de las más altas cualidades del espíritu, a la vez que afirmar el sentido racional de la lucha por el derecho, tratar de suprimir en las relaciones internacionales el sello de barbarie y de rapacidad maldita que aún tienen hoy, y que por igual alcanza a los pueblos superiores (como Inglaterra) y a los inferiores (como Turquía), a los viejos (como España) que a los nuevos (como los Estados Unidos de Norteamérica)” Altamira, “El patriotismo”, p. 265[1].

¿No es es considerado legal en muchos países ¿civilizados? deshacerse de un hijo con malformaciones cuando está en el seno materno? ¿No se está haciendo actualmente una selección de embriones humanos para eliminar aquellos que no tienen las características deseados por sus padres?

¿Es que no hay países ¿civilizados?, y organizaciones internacionales, que condicionan su apoyo a países menos desarrollados al establecimiento de políticas antinatalistas?

¿Es que desde, al menos desde el siglo XIX, no ha habido científicos, filósofos, políticos, eugenetas que han criticado abiertamente, como contrario al bien común, la protección de personas con deficiencias físicas y mentales, llegando a proponer la esterilización de los infradotados?

¿Acaso las familias pudientes y “distinguidas”, y las que no lo son pero querrían serlo, no hacen todo lo posible para que sus hijos no tengan que alimentar las filas de las personas que han de sufrir para sobrevivir? ¿Los hijos de estas familias no están siendo intencionalmente condicionados para ser “superiores”, mediante la insistencia en la necesidad de ser competitivos por encima de otros valores?

¿Es que la Humanidad y la Naturaleza no están clamando desagarradoramente, como indica el Papa Francisco en su encíclica “Laudato sí”, por las heridas que algunos seres humanos están causando a muchos otros millones de seres, tratados en la práctica como seres “inferiores” a los que para sobrevivir no les queda en muchas ocasiones más remedio que someterse a condiciones de vida incompatibles con la dignidad humana?

¿Preocuparnos de los imaginarios males futuros no puede constituir una evasión de la responsabilidad que a todos nos compete por arreglar la sociedad actual? Quizá si trabajásemos en serio, de modo práctico y concreto por salir del actual, y muy extendido “Infrahumanismo”, y alcanzar aceptables cotas de “Humanismo”, estaríamos en mejores condiciones para enfocar individual y colectivamente los retos futuros.

Por otro lado, ¿la Inteligencia Artificial (IA) es auténtica Inteligencia o solo un algoritmo procesador de datos, muy útil pero carente de iniciativa, creatividad, libertad, y responsabilidad, aunque las simule?

La gran pregunta debería ser, ¿qué es lo que nos hace realmente humanos?

¿Somos solo materia? ¿La mente es una “exudación” del cerebro? ¿Nuestras decisiones, con la inherente responsabilidad, son solo fruto de reacciones físico-químicas motivadas por…?

Si creemos que existen seres personales y otros no personales, tendremos que concretar, al menos en cierta medida, qué significa “ser persona”; por hacerlo corto, y haciendo un gran cortocircuito, me atrevo a decir que un ser personal es el que es capaz de respuestas inéditas y responsable de sus pensamientos y conductas. No parece que un artefacto pueda tener estas cualidades por muy bien que las imite.

¿Y si el significado profundo del mensaje “lo esencial es invisible para los ojos” que le dice el zorro al Principito fuera que le es imposible al ser humano comprender completamente la realidad utilizando exclusivamente métodos, instrumentos, códigos lingüísticos y simbólicos, concebidos y construidos por el mismo? Intuyo que muy probablemente lo inmanente no podrá ser completamente explicado sin ayuda externa, trascendente. En este mismo sentido creo que puede interpretarse la frase de Jesucristo “Mi reino no es de este mundo” (Juan 18:36); hay otro reino no detectable, ni procesable, por los limitados sentidos e instrumentos (tecnología incluida) humanos.

A modo de solución, entiendo que cuanto más “persona” seamos, mejor podremos contribuir a la humanización del mundo. En sentido contrario, en la medida en que nos consideremos, y consideremos a los demás, como un simple resultado de acciones ajenas nos estaremos despersonalizando, deshumanizando. Mientras pensemos que los destinos de la propia vida deben estar en manos de expertos, líderes, jefes, instituciones, nos estaremos despersonalizando, robotizando, “cosificando”. Creo sinceramente que el mejor modo para contribuir a la dignificación humana y a la mejora medioambiental (por cierto, conceptos difícilmente separables) es asumir la propia responsabilidad de ser auténticamente humanos, empezando por tratar humanamente a las personas con las que interactuamos en el día a día, especialmente a las de nuestra propia familia.

Una posibilidad, entre muchas otras, al alcance de todo el mundo para contribuir al bien común y contrarrestar la, al parecer creciente, despersonalización puede ser la participación activa en las redes sociales, ese mundo en el que hoy se genera quizá la mayor parte de la opinión pública. Es una buena forma de pasar del papel de ciudadano pasivo al de corresponsable de la Historia actuando en nombre propio sin necesidad de ampararse, más o menos anónimamente, en grupos, partidos, organizaciones.

Con el ruego de que me ayudéis a mejorar el texto con vuestros comentarios críticos y la aportación de propuestas alternativas o complementarias, os envío un saludo muy cordial,

@JFCalderero

Algunas referencias:

García Echevarría, S. (2018). Impacto socio-económico de la robotización. Claves de los nuevos Diseños Organizativos.

López Moratalla, N.  y otros (2018), “Sobre inteligencia artificial, conciencia artificial”, Ideas y libros ediciones, Madrid.

López Moratalla, N. (2017), “Inteligencia Artificial ¿conciencia artificial?-Una
perspectiva desde las Ciencias de la Vida”, Digital Resource, Madrid.

¿Transhumanos?

 

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[1] Rafael Altamira, Rafael. “El patriotismo y la Universidad” BILE, nº 402, septiembre de 1898. https://www.ensayistas.org/filosofos/spain/altamira/introd.htm

¿Cómo ayuda el sentido crítico a estar bien con uno mismo y en sociedad?

Hola amigos:

El título de esta entrada  es idéntico al de mi intervención, en formato entrevista, en “DESPERTANDO CONCIENCIA EDUCATIVA (6ª Edición)“.

Por ahora, y sin esperar a desarrollar algo más el contenido (lo cual no estoy seguro de poder hacer en breve), me limitaré a compartir la grabación.

Saludos muy cordiales,

@JFCalderero

Introducción al Personalismo

Transcripción literal realizada por el Prof. D. Francisco Cerrillo Peña[1] de la entrevista homónima que el 21 de junio de 2018 hizo José Fernando Calderero al Dr. Juan Manuel Burgos, como actividad del Seminario Internacional de Educación Personalizada (SIEP) de la Universidad Internacional de la Rioja, y cuya grabación completa puede verse en: https://youtu.be/JPNgTCYgRRI

Versión íntegra en Word: 20180710_JF_PERSONALISMO TRANSCRIPCION

JF.- Hola a todos.

Bienvenidos al Seminario Internacional de Educación Personalizada SIEP.

En esta sesión de hoy voy a entrevistar al profesor el doctor Juan Manuel Burgos.

El SIEP lleva pues… ya son siete años de rodaje en diferentes formatos y ahora el que más solemos utilizar es el de traer a compartir con los asistentes, pues, personas que tengan algo importante que decir en torno al concepto de persona, personalización, y hoy es uno de esos momentos. Sigue leyendo “Introducción al Personalismo”

Necesidades Educativas Personales (N.E.P.)

Contenido íntegro en Word de esta entrada:

Necesidades Educativas Personales JF Calderero 27 jun 2018 Castelgandolfo v. 4 jul

Tras agradecer profundamente a los organizadores del IV Congreso Internacional de Cátedras Scholas el honor, y la satisfacción, que me ha producido el encargo de dirigirme a los congresistas, paso a comentarles brevemente el contenido de mi ponencia, no sin antes advertirles que no les presento hoy las conclusiones cerradas de un trabajo concluido; más bien, las ideas sueltas que comparto con Uds. pretenden ser una muestra de una línea de trabajo emergente, in fieri, en cuya gestación llevo trabajando varios años y que, poco a poco, voy delineando. Por ello, les ruego que, si las cuestiones que vamos a tratar despiertan su interés, me hagan llegar, por favor, cuantos comentarios positivos o negativos consideren oportunos.

La idea más importante de mi exposición quedaría reflejada en la frase: “La Educación (y la Enseñanza-aprendizaje) deben atender las Necesidades Educativas Personales (N.E.P.), especialmente las que se refieren a considerar a la persona como primer responsable de su propio desarrollo, que necesariamente pasa por procurar el de los demás” que deberíamos completar señalando la enorme importancia que para ello tiene considerar la familia como lo que entiendo que es: el principal ámbito educativo; es decir, el entorno que, por imitación, rechazo, u omisión, más influye en la vida de las personas.

Por otro lado, no parece que semejante ideal sea posible sin el reconocimiento, y el fomento, de la necesidad de aprender a pensar por uno mismo desarrollando el sentido crítico, sin el cual no se puede hablar propiamente de que la persona pueda asumir ningún tipo de responsabilidad.

Sigue leyendo “Necesidades Educativas Personales (N.E.P.)”

Grafo de las necesidades humanas

En esta entrada, siguiendo en cierta medida los principios de “FAIR DATA” (FAIR = F indable, A ccesible, I nteroperable, R e-usable) de Open Science, compartiré el estado en que se encuentre en cada momento el borrador del trabajo “Grafo de las necesidades humanas”, a partir de ahora GNH, que he confeccionado con ocasión de mi próxima conferencia “Las Necesidades Educativas Personales” que impartiré, D. m., el próximo 27 de junio de 2018 en el “Congreso Cátedras Scholas 2018” que tendrá lugar en Castelgandolfo (Italia).

De momento, inserto a continuación una primera versión del mapa conceptual con el que pretendo dar un paso más en el complejo mundo de las distintas necesidades humanas y sus interrelaciones. La finalidad es contribuir a un mayor esclarecimiento de los fines de la educación partiendo del análisis de todo aquello que necesita un ser humano; parece necesario reflexionar sobre las verdaderas necesidades de las personas humanas antes de diseñar esquemas, conceptos, planes, organizaciones, políticas, etc. para satisfacerlas. De otro modo corremos el riesgo próximo de conseguir justo lo contrario: que seamos las personas las que tengamos que adecuarnos a determinados intereses partidistas.

El detonante que me inspiró este enfoque fue el análisis de la mal llamada “pirámide” de Maslow mediante el cual descubrí aspectos que considero erróneos y que más adelante comentaré.

Por ahora, he de limitarme a insertar a continuación el citado mapa conceptual sobre el que ruego a los lectores que me hagan llegar cuantos comentarios les parezcan oportunos . De momento, y hasta que algún día este blog pueda soportar comentarios y establecer coloquios, ruego que los lectores interesados contacten conmigo a través de Twitter, @JFCalderero, Facebook, https://www.facebook.com/josefernando.caldererohernandez , o LinkedIn, https://www.linkedin.com/in/jos%C3%A9-fernando-calderero-hern%C3%A1ndez-319b1b14/.

Quizá las ideas más significativas del GNH sean:

  • Las necesidades humanas y sus interrelaciones no son jerárquicas; en principio coexisten todas simultáneamente, si bien en menor o mayor grado de desarrollo en función de, p. ej., parámetros como la edad cronológica o el nivel de maduración humana o dependiendo de factores internos (salud, estado de ánimo, etc.) y externos (condiciones físicas, psicológicas).
  • La distinción entre necesidades físicas y psicológicas puede ser meramente conceptual, de naturaleza lingüística, dada la aparente dificultad, o imposibilidad, de separar los distintos aspectos de la unidad psicosomática que es el ser humano.
  • El ser humano no solo necesita recibir bienes, tangibles o intangibles, sino que necesita aportar, comprobar que su existencia importa a alguien. En este sentido decimos que “necesita aportar a otros” (parte derecha del GNH)
  • Muchas gracias.

GNH JFCalderero 8 jun 2018

Familia inclusiva

Con el título de “Familia inclusiva” y con ocasión del Día Internacional de la Familia 2018 se publicó ayer en “LA RIOJA” el artículo mío que inserto a continuación con los hiperenlaces activos.

Deseo a todos un ¡FELIZ DÍA INTERNACIONAL DE LA FAMILIA 2018!

Familia inclusiva[1]

Prof. Dr. José Fernando Calderero. UNIR.

“Familias y sociedades inclusivas” es el lema elegido por la ONU para el Día Internacional de las Familias, 15 de mayo de 2018 resaltando “el papel de las familias y las políticas familiares como elemento importante para el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 16, en términos de promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible”[2].

Ante este importante reto mundial de importancia decisiva para el futuro de todos, podemos hacernos, entre otras, algunas preguntas: ¿Qué entendemos por Desarrollo Sostenible? ¿Podrá haber una sociedad realmente inclusiva sin que se aprendan y experimenten en el hogar pensamientos, actitudes y conductas inclusivas? ¿Esa teórica inclusividad incluye el reconocimiento del importante papel de los abuelos en la familia? ¿Es esta una escuela de convivencia en la que se aprende “por inmersión” que todos son importantes y, por tanto, escuchados y tenidos en cuenta desde bien pequeños? Sigue leyendo “Familia inclusiva”

Libros escritos por JF Calderero

31206485_10216571952876257_1137133307905966080_nHoy, día del libro 2018, además de felicitar a autores, editores, distribuidores, libreros, y lectores, puede ser un buen momento para compartir las referencias de los libros escritos por mí hasta el momento.

¡FELIZ SAN JORGE!

Libros escritos por JF Calderero

http://www.sintesis.com/educar-instruir-71/educacion-personalizada-principios-tecnicas-y-recursos-libro-1607.html

http://www.librosenred.com/Libros/mejoratucomprensionyexpresiondelespanol.aspx